OM TARE TUTARE TURE SOHA

sábado, 13 de agosto de 2005

La realidad (II)

Mi problema es que creo que vivo en una realidad que es fija, permanente y verdadera. Que alguien me diga que una casa o yo mismo no soy real, le tacharía de loco e ignorante. Pienso que todo lo que veo, está ahí afuera, parece que no tienen nada que ver conmigo, no pienso en esto pero cuando lo hago veo a los fenómenos, a las cosas muy sólidas y permanentes. Incluso cuando pienso en mi mismo, veo que soy “yo”, que existo de una forma incontrovertible. Vamos que pienso que “yo” soy real, muy real ¿no?.

Todo esto lo doy por sentado y parece que no hay que discutir mucho sobre ello. Pero pensando y pensando, dándole vueltas a este sufrimiento que parece algo consustancial en mi, pues como que me parece una broma de mal gusto, esto de tener que estar sufriendo por todo. Ya dije el otro día que estaba instalado en la insatisfacción como origen de mi placer.
Por más que le doy vueltas no encuentro el objetivo o la razón de estar inmerso en mi sufrimiento. Es como si creyera que estoy viendo “la guerra de las galaxias” cuando en realidad la película que está en la pantalla es “Blade Runner”.
Como si dijera
“qué bonito paisaje este de Suiza”
y alguien por atrás me dijese
“qué no” “qué estamos en Navacerrada”.

Joder!!, ¿entonces qué coño pasa? ¿es que estoy alucinado?

Pues si!!, lo estoy, he llegado a la conclusión de que estoy majara, alucinado, de que creo que estoy en una película y no, estoy en otra muy distinta. Estoy convencido de que vivo en una “realidad”, una realidad determinada por el exterior, existente por si misma, que está ahí desde siempre, que me voy a mear y esa realidad sigue estando ahí.. Y claro si fuese así ¿por qué tendría que pasarme todo lo que me pasa? ¿por qué sufro como un cosaco? ¿ por qué necesito satisfacer mis sentidos y lograr placer con mi adicción? ¿qué me hace necesitar la droga? o cualquier otra cosa. Porque aquí de lo que se trata es de desear cosas, de aplacar “mi” deseo, satisfacer a mi “yo”.
Porque yo quiero droga, yo quiero esto y lo otro, yo, yo y yo.

He llegado a la conclusión de que no vivo en la realidad, en la realidad verdadera, en la realidad “última”, sino, por el contrario, vivo en una realidad prefabricada por mi, por mi mente, por mis engaños. Una realidad convencional, que no es la verdadera, es un sucedáneo.
A quien se lo diga me dirá
”¿ pero como?, Jody, ahora si que estas “palla”
“¿pero qué dices?” “haber entonces explícame cual es la realidad verdadera”
mi amigo seguiría diciendo
“¿y por qué “yo” no me doy cuenta de esto?”

Claro y he aquí lo primero que hay que analizar, la cuestión por la que empiezo a darme cuenta del engaño que nos hace la realidad. Lo primero que se me viene a la mente es la propia existencia de eso que llamamos “yo”, me da por pensar que si en realidad no existiese este “yo” pues las cosas cambiarían por completo.
Si no existe el “yo” no existen los fenómenos, si no existen los fenómenos no existe nada de lo que estamos acostumbrados a ver como existente, real, inherente y “existente por sí mismo”. Es un poco peliagudo este tema, parece como algo difícil de explicar y demostrar la hipótesis de la no existencia de uno mismo, del “yo”. Pero no, es muy fácil, es algo que me extraña como no he podido verlo antes y haber tenido que pasar tantos años jodido.

De momento empiezo a pensar que la realidad no es la realidad. Que esta realidad que veo y que me parece tan real no es así. Esta realidad en realidad es un decorado de la auténtica realidad, esta realidad es falsa pero es tan real y auténtica como la verdadera realidad. Me digo a mí mismo, no estaré creando un galimatías verbal de los que le gustaban a "Lewis Carrol". No, definitivamente no, estoy absolutamente seguro de todo esto. Y por lo tanto lo voy a demostrar detalladamente, concienzudamente. Pero todo esto mañana lo pensaré y después lo escribiré.

viernes, 12 de agosto de 2005

La realidad (I)

Hay dos extremos y un medio, el camino correcto es el camino medio. Mi vida es extrema, atormentada, pienso que la insatisfacción es placer.
Se me olvida a menudo de que mis relaciones con el mundo entero, con mis amigos, con mis enemigos es algo transitorio, algo solo momentáneo. Existen muchas evidencias de que esto es así, si me dedico a pensarlas y no me sale ninguna, solo tengo que pensar en la muerte. Pensando así me doy cuenta enseguida de que todo es transitorio, no conozco a nadie que lleve 200 años viviendo y ni siquiera 100.

Si comprendo esto, mi mente crea un espacio donde moverse y lo hace a gusto. Ya no es todo tan rígido, tan predestinado. Actuando y pensando de esta manera estoy siguiendo el camino medio, apartándome de los extremos.
A veces, si analizo profundamente y de corazón, sin intelectualizar demasiado, veo que mis relaciones con los amigos están elaboradas partiendo de una sobrevaloración basada en el deseo, en el ansia. Y las que tengo con mis enemigos las valoro en base a una subestimación influenciada por la aversión y la agresividad. Por otro lado, no estoy interesado en conocer a gente que no me preocupa debido a mi indiferencia e ignorancia. Mi mente es dual, siempre está comparando, carezco de sentimientos y emociones equilibrados.

Aquí, en este momento, creo que debo parar un poco y analizar a fondo mi estilo de vida. ¿De qué me debo de preocupar? ¿Qué me interesa?. Mi mente da vueltas y vueltas como una noria, como una peonza, al final creo que mi preocupación e interés debe dirigirse a la realidad, a lo que estoy experimentando en esta vida, las posibilidades que tengo de cambiar mi situación.
Yo, como todo el mundo, de esto si que estoy seguro, he tenido y tengo vivencias de un valor enorme, inconmensurable, incalculable, si fuese consciente de esos momentos de sabiduría totalmente omnisciente, casi podría decir que soy el reflejo de un dios. Pero la paradoja de este asunto es que ignoro mis propias experiencias. Ignoro por completo la realidad de mi mundo interior. Es por esto que me doy cuenta de haber perdido algo esencial en mi, el núcleo esencial de mi felicidad y todo ello por culpa de estar siempre ocupado en objetos que satisfagan mis sentidos.

Actualmente hay muchas personas, jóvenes y no tan jóvenes, que se sienten insatisfechas. Yo soy una de ellas. Y entran en el infierno de la droga como solución. Jody Dito es uno de ellos. ¿Qué pensáis de ellos? ¿son inteligentes?. Esto es algo totalmente absurdo, se están matando a sí mismos. ¡¡Somos objetos de compasión!!
Me estoy matando, me aferró al concepto de ego, al "yo", Trato de darle satisfacción en todo momento y esto me ocurre por no haber comprendido en absoluto "la realidad".

Esto es ir por mal camino, es como si quisiera ir al sur dirigiéndome al norte, me muevo en una dirección equivocada, no tengo una comprensión correcta de la realidad, estoy alucinando. Entonces ¿Cual es la realidad, la verdadera realidad?. Mañana lo pensaré y después lo escribiré.

miércoles, 10 de agosto de 2005

Vacío y existencia


La forma es vacío
y el vacío mismo es forma;
el vacío no se diferencia de la forma,
la forma no se diferencia del vacío;
todo lo que es forma, es vacío;
todo lo que es vacío, es forma;

lo mismo es aplicable a los sentimientos,
a las percepciones, a los impulsos y a la consciencia.
en el vacío no hay forma,
ni sensación, ni percepción,
ni impulso, ni consciencia;
ni ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente;
ni formas, ni sonidos, ni olores, ni sabores, ni cosas tangibles, ni objetos de la mente,
ni elementos del órgano visual,
y así sucesivamente
hasta que llegamos
a la ausencia de todo elemento de consciencia mental.

No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia,
y así sucesivamente,
hasta que llegamos a la no existencia de decadencia ni muerte,
ni extinción de la decadencia ni de la muerte.
No hay sufrimiento, ni origen, ni cesación, ni camino;
no hay cognición, ni logro, ni no-logro.

GATE, GATE, PARAGATE, PARAMASAMGATE BODI SHOJA

El "Despertar"!!, aleluya, que felicidad!!

Esto es un extracto de uno de los discursos del Buda histórico (500 años a.c.), habla de la meta de todo ser humano, de la capacidad de todo ser humano en darse cuenta de su propia naturaleza.
Mientras esto no tenga lugar, vivo en la ignorancia, en el sufrimiento, en la adicción.
Según las escrituras hablar de esto está vetado, solo se habla a las personas iniciadas en estos temas. Es una salvaguarda de la mente de las personas y de las escrituras sagradas. Aquí está condensada toda la esencia de la vida humana, aquí está escrito todo el misterio de la vida. Esto es la clave de la existencia.

No hay que olvidar que lo que vemos, oímos..., existe, existe como efecto de ciertas causas, es condicionado. Pero es tan real como el vacío mismo.

Esto lo he escrito como resultado de mi desesperación existencial y como llamada de auxilio. Dirigido a mí mismo, petición de tregua, necesidad de descanso.

miércoles, 3 de agosto de 2005

El regreso de la Bestia



Escapé de esta ciudad brumosa por el CO2, asfáltica, llena de pisos, apartamentos y cuchitriles, de árboles exiguos por falta de crecimiento, de bares, de bancos, de oficinas en alquiler, de suciedad y , como no, de personajes imposibles.

Y me fui, lejos, a la naturaleza, al aire puro, al verde, a las estrellas nocturnas, a las fases lunares, al frío de madrugada, al ambiente húmedo de la cercanía de la mar, y más, algo más. Me instalé, deshice la maleta y la droga que llevaba se me acabo al tercer día. A partir de ahí fue la estancia, la travesía por el infierno. El "mono" más fuerte e incomodo que he pasado, el dolor y la necesidad, el abotargamiento y la necedad, la desesperación y el agobio. Durante 10 días, quizás más, fue estar tumbado en una parrilla de barbacoa, como San Lorenzo y su Escorial.

Cuando un Yonki se va de vacaciones o sale de su ciudad debe procurarse o tener en cuenta varias cosas; una es llevar suficiente droga para pasar los días que estés fuera, otra es conocer el sitio donde vayas y saber que puedes conseguir droga allí, o bien que el tiempo que estés fuera se cuente por horas más que por días.
Yo creía que tenía controlada la segunda opción, pero llegué y todos los camellos estaban en el "trullo", a la sombra, no había heroína, no había nada. Y ahí caí en un profundo precipicio de dolor y angustia. 10 días con sus noches, quizás más, fué el más doloroso infierno caliente y terrorífico que visité.
Y...?, pues que pasaron las horas, pasaron los días y pasó todo, incluso el mono y hete aquí que pasé de la heroína y no tomé más, la dejé, como a una novia abandonada, como a un autostopista en la cuneta, así fue.

¿Qué bien, eh?, pero no, no está bien, porque como en todo drama que se precie, el destino no nos deja en paz nunca. Por lo tanto he de decir que "La Bestia regresa". No tomo heroína pero el hábito de fumar es difícil de quitar y donde estaba no había heroína pero si había "coca", mucha coca, toneladas de coca, el paraíso de la coca, no, no es Colombia, pero como si lo fuese. Así es que ahora fumo coca y no heroína, el regreso de la bestia. No estoy dispuesto a permitirlo, como es evidente, lucho por abandonar también este vicio. Claro que lo conseguiré.

De momento me pregunto ¿como es de arraigada la fuerza que te conquista y que viene de la droga, como una sustancia puede encajonarte, atarte, encadenarte a ella tan contundentemente y firmemente, como es posible arrastrarse detrás de un hábito y no tener fuerzas para zafarte, soltarte y correr libremente la vida?

El acto negativo tiene más fuerza que el positivo, el hábito negativo se pega en el cerebro más íntimamente que el positivo, a pesar del predominio de lo positivo en la naturaleza. Ese espejismo que nos hace creer que hay más o es más abundante lo negativo que lo positivo es un engaño de nuestra mente, acostumbrada desde un tiempo sin principio a atarse a lo negativo.

 Subscribe

Email:
Creative Commons License
Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
Suscribir con Bloglines

Powered by FeedBurner

HispaLab HispaLab
script>