OM TARE TUTARE TURE SOHA

jueves, 18 de agosto de 2005

Un día del blog?

3108 This!

Un día del blog, como hay un día de la mujer, el 8 de marzo, un día de la paz, el 21 de septiembre, un día de la esperanza, el 22 de abril, un día del libro, el 23 de abril, incluso un día contra las armas nucleares, el 6 de agosto.

La información en el”blogday.wikispaces.org”

martes, 16 de agosto de 2005

¿La realidad? (y IV)

¿No existe nada?..... Si existe, pero de otra forma diferente a la que estoy acostumbrado a verlo. Si voy un poco más allá me doy cuenta de que los fenómenos físicos existen en función de sus partes, una mesa existe porque tiene patas, madera, alguien la fabricó...etc, ni una pata es la mesa, ni la persona que la fabricó es la mesa. La mesa es el conjunto de sus partes.
En cuanto a los fenómenos no físicos, también existen en función, bien de su continuidad, o de algún aspecto de dicha continuidad. Vamos que no puede llover si no hay nubes.
Consecuentemente, sea fenómeno interno o externo, no hay nada que exista independientemente de sus partes o aspectos.
Todo lo que existe es porque yo digo que es eso, veo una mesa y digo “eso es una mesa”, pero la mesa no existe como tal. No hay nada, no hay mesa donde digo que la hay, solo estoy nombrando, imputando, algo que es un conjunto de cosas. No hay lluvia, es algo que yo nombro, la lluvia no existe por si misma, no es algo que sea independiente de las nubes, la borrasca, quizás el invierno..etc.
Todo, todo , “la realidad”, existe porque “yo” la construyo, fabrico la realidad a cada momento. No encontraría nada si no lo nombro, no habría una masa sólida que se pudiera señalar con el dedo si no lo imputara como “mesa”, y lo mismo pasa con la lluvia.

Me doy cuenta poco a poco que los fenómenos no existen independientemente de mi mente que los imputa, los nombra, los “fabrica. En todo momento construyo mi artificial y contaminado ego. Paso a paso voy creando todo un entramado de pensamientos, sensaciones, emociones...que conforma lo que veo en el espejo cuando me afeito, “yo”, “Jody Dito”.
Mi mente intelectual es superstición y me mantiene alejado de la realidad, día tras día empiezo a comprender el porqué de mi ansiedad, de mi enfado, de mi aferramiento a sustancias prohibidas, desde que nací me han enseñado a verme como si fuera un muñeco de cera, sólido. ¿Sólido?.... ¿acaso puedo acariciar mi “yo”? ¿es que puedo arropar a mi mente como lo hago con la persona más querida?. Puede, quizás, al pensar todas estas cosas que esa sensación muchas veces vivida de no aceptarme a mi mismo, de frustración, venga de toda esta comedura de coco.

Este mundo mío, tan complicado, siempre ando diciendo “esto es así”, aquello es de esta manera” “yo soy esto” “tu eres lo otro” “esto me gusta, aquello no”...estoy escapando de mi propia realidad, estoy construyendo continuamente mi propia telaraña intelectual. Toda esta creación surge de mi mente ¿de donde si no?. A cada momento construyo la realidad, que, para mi “yo”, es la única que existe, la autentica realidad que defiendo hasta la muerte. Seré imbecil!!, ¿es así, no?
Estoy convencido de que mi vida esta llena de concepciones erróneas. Me doy cuenta de que solo el cuerpo, mi cuerpo, parece que es realidad, nunca me he preocupado de ver como es mi mente, como existe realmente, sin referencia de mi ego. ¿Cómo soy “yo”?.

Cuando hablo de mi mente, de mi consciencia, la analizo y veo que es una especie de energía mental, no la puedo localizar en un lugar exacto dentro de mi, en mi cuerpo, ¿es el cerebro? ¿es el corazón? ¿es todo junto?, no la puedo tocar, carece de forma, no veo que tenga una forma determinada, como mi hígado o mi dedo, no la encuentro, como encuentro mi escafoides, mi esternocleidomastoideo.
Mente y materia, las veo como dos cosas distintas, la materia se diferencia de la mente en que esta última nomina a la primera. Me percato de que todos los fenómenos, sin excepción, existen dependiendo de mi mente que los nombra, que los imputa. Así entonces, la mente “imputadora” se diferencia de la materia “imputada”, son muy diferentes, pero su existencia (materia) depende de la “imputadora” (mente).
Me viene a la memoria algo que aprendí en el bachillerato sobre algo muy científico que puede valer para demostrar esto que digo. Y es “el principio de incertidumbre” de Heinsenberg, y claro también “el principio de la relatividad” famoso de Einstein, que no es momento de comentarlos, aunque se reduce al punto de vista que tiene ,la ciencia en cuanto al papel del observador. Me convenzo más aún de todo esto cuando la ciencia dice lo mismo.

Concluyendo, que es gerundio, para mi, y después de todo este rollo, la forma de existencia de los fenómenos, la realidad, es diferente a su forma de apariencia.
Los fenómenos y todo lo que hay se presenta de forma diferente a su verdadera naturaleza frente a mi mente. Cuando yo los veo, cuando mi mente los aprehende, creo que esta apariencia es cierta, que es así como existen por lo tanto esta es la realidad, lo que mi mente ve. No parece que tenga dudas con respecto a lo que ve mi mente, lo veo y ¡ya!, es así que no me diga nadie que no.
Cometo errores en la apreciación de la realidad. “Mi” concepto esta completamente distorsionado en la aprehensión o en la visión del objeto, porque lo que veo contradice su verdadera naturaleza que es la no existencia inherente, la no existencia permanente. Es la “Vacuidad”. Los fenómenos en la realidad verdadera están vacíos de cualquier naturaleza intrínseca, no son como aparecen, parece que existen por si mismos, que son así desde siempre, independientemente de que yo los vea. Y no, absolutamente NO.
Hay contradicción entre “lo que es” y lo “que parece ser”. Las cosas se nos aparecen de forma permanente e inalterable y son impermanentes y transitorias en su naturaleza. Esto también es muy fácil de ver, de comprender.

Y de aquí viene el que algo que en su verdadera naturaleza es sufrimiento yo lo vea como felicidad. Algo que en realidad es falso lo vea como verdadero.
Vivo en una realidad y de repente me doy cuenta de que no es “esa” realidad que yo he creído siempre, vivo engañado por mi mismo, en una realidad que no tiene nada que ver con la auténtica realidad.
.

La realidad (III)

Muchas veces me he preguntado eso que todo el mundo se pregunta ¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo?.
Lo primero que se me viene a la mente es que mi existencia ha sido creada, moldeada por “alguien” e inmediatamente me viene otro pensamiento a la mente, “si digo esto no estoy aceptando la responsabilidad tremenda que es comprender la realidad”. Si ese alguien me ha creado y moldeado solo tengo que echarle las culpas a él y ya está, se acabo el problema. Creo que no es así.

Para investigar que puede ser la auténtica realidad pongo por delante de cualquier otra cosa la meta que tengo desde que era niño y que me repito a todas horas, que no es otra que es conseguir el máximo de felicidad y satisfacción. Para lograrlo llegué a la conclusión de que necesitaba saber algo del ser humano, como funciona, como es mi mente (yo) y como son los fenómenos externos (la realidad). Estas dos cosas, mente y realidad ¿cómo se relacionan?, pues parece que observando la manera de relacionarse es mediante la interdependencia de una con la otra. Parece que si no existe una no existe la otra, ambas tienen que existir, así las dos se relacionan entre si, son interdependientes. Las dos están constituidas por los mismos 4 elementos. Existe interdependencia entre mi energía y la que me rodea.

Es la teoría de “La originación interdependiente”. Todos los fenómenos, físicos y no físicos, están relacionados. Miro las cosas, los humanos, los animales, y veo que todos estamos , de una forma u otra, relacionados. Todo ello lo veo a través de mi mente, la visión del mundo es la interpretación de mi mente, de mi imaginación, es mi proyección, mi mente lo esta creando. Esto parece que así, no puedo decir como son los extraterrestres, mi mente no los ve, de momento, no existen.

Además, no se explica que haya opiniones tan absolutamente dispares, que existan multitud de gustos, que existan diferentes opciones políticas, que haya forofos de un equipo de fútbol y de otro no...todo es así. Como nos enseñan en la escuela, somos “individuos” individuales para la percepción.
Por lo tanto el mundo exterior, todo lo que existe, lo “fabrica” mi mente. Mi mente lo produce, veo una mesa y digo “mira una mesa”, veo la lluvia y digi “mira la lluvia”, si hay una silla no se me ocurre decir “mira una mesa”.
Entonces si yo la fabrico, “la realidad”, si mi mente no está ahí no hay nada. Todo lo que hay fuera y dentro de mi es energía. Mente y mundo, no puedo separarse los dos, “yo” y realidad no puedo separar ambas cosas.

sábado, 13 de agosto de 2005

La realidad (II)

Mi problema es que creo que vivo en una realidad que es fija, permanente y verdadera. Que alguien me diga que una casa o yo mismo no soy real, le tacharía de loco e ignorante. Pienso que todo lo que veo, está ahí afuera, parece que no tienen nada que ver conmigo, no pienso en esto pero cuando lo hago veo a los fenómenos, a las cosas muy sólidas y permanentes. Incluso cuando pienso en mi mismo, veo que soy “yo”, que existo de una forma incontrovertible. Vamos que pienso que “yo” soy real, muy real ¿no?.

Todo esto lo doy por sentado y parece que no hay que discutir mucho sobre ello. Pero pensando y pensando, dándole vueltas a este sufrimiento que parece algo consustancial en mi, pues como que me parece una broma de mal gusto, esto de tener que estar sufriendo por todo. Ya dije el otro día que estaba instalado en la insatisfacción como origen de mi placer.
Por más que le doy vueltas no encuentro el objetivo o la razón de estar inmerso en mi sufrimiento. Es como si creyera que estoy viendo “la guerra de las galaxias” cuando en realidad la película que está en la pantalla es “Blade Runner”.
Como si dijera
“qué bonito paisaje este de Suiza”
y alguien por atrás me dijese
“qué no” “qué estamos en Navacerrada”.

Joder!!, ¿entonces qué coño pasa? ¿es que estoy alucinado?

Pues si!!, lo estoy, he llegado a la conclusión de que estoy majara, alucinado, de que creo que estoy en una película y no, estoy en otra muy distinta. Estoy convencido de que vivo en una “realidad”, una realidad determinada por el exterior, existente por si misma, que está ahí desde siempre, que me voy a mear y esa realidad sigue estando ahí.. Y claro si fuese así ¿por qué tendría que pasarme todo lo que me pasa? ¿por qué sufro como un cosaco? ¿ por qué necesito satisfacer mis sentidos y lograr placer con mi adicción? ¿qué me hace necesitar la droga? o cualquier otra cosa. Porque aquí de lo que se trata es de desear cosas, de aplacar “mi” deseo, satisfacer a mi “yo”.
Porque yo quiero droga, yo quiero esto y lo otro, yo, yo y yo.

He llegado a la conclusión de que no vivo en la realidad, en la realidad verdadera, en la realidad “última”, sino, por el contrario, vivo en una realidad prefabricada por mi, por mi mente, por mis engaños. Una realidad convencional, que no es la verdadera, es un sucedáneo.
A quien se lo diga me dirá
”¿ pero como?, Jody, ahora si que estas “palla”
“¿pero qué dices?” “haber entonces explícame cual es la realidad verdadera”
mi amigo seguiría diciendo
“¿y por qué “yo” no me doy cuenta de esto?”

Claro y he aquí lo primero que hay que analizar, la cuestión por la que empiezo a darme cuenta del engaño que nos hace la realidad. Lo primero que se me viene a la mente es la propia existencia de eso que llamamos “yo”, me da por pensar que si en realidad no existiese este “yo” pues las cosas cambiarían por completo.
Si no existe el “yo” no existen los fenómenos, si no existen los fenómenos no existe nada de lo que estamos acostumbrados a ver como existente, real, inherente y “existente por sí mismo”. Es un poco peliagudo este tema, parece como algo difícil de explicar y demostrar la hipótesis de la no existencia de uno mismo, del “yo”. Pero no, es muy fácil, es algo que me extraña como no he podido verlo antes y haber tenido que pasar tantos años jodido.

De momento empiezo a pensar que la realidad no es la realidad. Que esta realidad que veo y que me parece tan real no es así. Esta realidad en realidad es un decorado de la auténtica realidad, esta realidad es falsa pero es tan real y auténtica como la verdadera realidad. Me digo a mí mismo, no estaré creando un galimatías verbal de los que le gustaban a "Lewis Carrol". No, definitivamente no, estoy absolutamente seguro de todo esto. Y por lo tanto lo voy a demostrar detalladamente, concienzudamente. Pero todo esto mañana lo pensaré y después lo escribiré.

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