OM TARE TUTARE TURE SOHA

viernes, 15 de septiembre de 2006

¿Libre o esclavo?

El único animal sobre la superficie de esta tierra que tiene el privilegio de la libertad, entendida por el hecho de poder elegir, es el racional; el ser humano. Existen teorías que dicen que el hombre (concepto genérico que incluye a la mujer y al hombre) tiene un destino escrito que no puede cambiar, ya que este ha sido determinado por Dios (Ala o la teoría religiosa del calvinismo) y está escrito lo que de él será. Por el contrario, como siempre ocurre, existe la teoría contraria, (Schopenhauer, Nietzche) la que dice que el hombre marca su propio destino con cada acto que acomete, que no existe un “algo” superior. Después de la muerte; la nada.
Lo razonable en estos casos es el “camino medio”, algo que se sitúe entre los dos extremos. Algo así como que el hombre está determinado por sus actos (tiene un destino que viene determinado por sus actos, ley universal de la física "ley de causa-efecto") pero presenta la capacidad propia y específica de la especie de poder elegir; el “libre albedrío”.

Si las cosas fuesen totalmente causadas no habría manera para desarrollar una habilidad —tus acciones serían totalmente predeterminadas. Si no hubiese causalidad, todas las habilidades serían inútiles porque las cosas estarían constantemente cambiando sin rima o razón entre ellas. Pero es precisamente por la existencia de un elemento de causalidad y otro de libre albedrío, que yo puedo desarrollar habilidades en mi vida.


¿cómo se entiende esto? ¿Cuándo se produce en la vida cotidiana el momento para elegir? ¿Cómo se nota o nos percatamos de ese infinitesimal momento en el que somos capaces de elegir?. No hay muchos pensadores, filósofos, ensayistas, biologos … que hablen de esto pero alguno hay que se ha dedicado a estudiar esos milisegundos en que nuestra conciencia elige.
Benjamin Libet en los años 80 descubrió que medio segundo antes de que tomase el ser humano una decisión consciente había actividad cerebral inconsciente, lo llamo “el potencial de estar listo”. Esto sugiere que las decisiones aparecen previamente en un universo inconsciente y después se traducen a una “decisión consciente”. Lo curioso es que el ser humano cree que los actos ocurren por su propia voluntad unicamente cuando se observan retrospectivamente. Libet hace un hueco al libre albedrío en su teoría con la noción del poder del veto, dice que los impulsos inconscientes pueden ser suprimidos por los esfuerzos conscientes del ser humano, vamos que la conciencia retiene el poder de negar o vetar la actualización de los impulsos inconscientes en los últimos milisegundos que dura esa transición de lo inconsciente a lo consciente.

Claro, la cuestión peliaguda es ¿cómo se relaciona esta actividad neuronal con las emociones, sentimientos, etcétera? ¿cómo se relaciona el concepto de “yo” y el libre albedrío, en definitiva nuestro comportamiento, con esa sopa tibia de grasa, colesterol y neurotransmisores que es el cerebro?. Misterio sin resolver aún.

Aquí entro yo, es en este momento en el que pienso ¿seré capaz de elegir mi propio beneficio? ¿estoy preparado para tomar una decisión en cuestión de milisegundos y cambiar mi tormentoso deseo por la abstención de no tomar heroína?. Desde hace ya más de un mes han sido cuatro las veces que no he podido luchar contra mi deseo. No he podido dar un giro al destino que me he impuesto; dejar de fumar heroína, ¿acaso mi verdadero destino es ser un adicto, un puto jonky, toda mi vida? ¿acaso mi destino es convertirme en un ciudadano ejemplar, basado en el hecho de no tomar drogas?.
No tengo claro el que las cosas que nos pasan ya esten predeterminadas, es cierto que mi material genético me condiciona, en cuanto a caracter, posibilidad de padecer cancer, incluso en el color de los ojos de mis descendientes. Pero también está esa libertad del espíritu humano, la posibilidad de cambiar "el destino", la fuerza sobrenatural (porque no es posible explicarla con conceptos racionales) que posee el ser humano es incontestable. Todos sabemos de ejemplos de personas excepcionales, puedo citar comportamientos humanos heroícos, compasivos, inconcebibles, que nos hablan del uso del "libre albedrío", luego ¿por qué yo no voy a tener el privilegio de usarlo para cambiar el curso de mi vida?.

Con todo yo no he sido capaz de mantenerme sin fumar un mes y medio seguido, en cuatro ocasiones he roto mi decisión. ¿Acaso el poder del aferramiento anula mi voluntad? ¿es mi voluntad más débil que lo normal?. No, pienso que no. Por lo tanto confieso mi derrota, cuatro derrotas, en mi guerra particular. Como esos actos de humillación pública en la edad media, me visto con un saco por toda ropa y un cartel que pone; "No he sido capaz de mantenerme alejado de mi deseo". Podeís escupirme.

sábado, 2 de septiembre de 2006

La Madre de todas las cosas

El tiempo ya no es como en la época de Newton y su física, algo inmutable, medible, constante. Es otra cosa, el tiempo, desde la teoría de la relatividad ya no es así, ahora es algo subjetivo, está en función del movimiento, el cuerpo físico que lo experimenta y la energía que se gasta en ello.
Ahora el tiempo no se puede medir como si tal, es una apreciación subjetiva. El universo no es plano, no, es curvo y según viajas a su través el tiempo se contrae, disminuye. ¿Entonces que puedo decir yo sobre todo un mes, 31 días, ¿es un periodo largo? ¿tendré que estar orgulloso por haber pasado ese tiempo que no sé como interpretarlo sin fumar heroína?. Si, así es, 31 días jodido, 744 horas, 44640 minutos y muchos más segundos jodido. Sin embargo orgulloso de haber podido tener la mente en otras historias. Dos cosas me han ayudado, una estar fuera de mi medio ambiente, ahora todo se relaciona con el “medio ambiente”, y dos; la metadona, la reina de la Administración y de la lucha contra la drogadicción. Hay una tercera, de momento me la cayo, es una tercera muy personal y si la digo puede que traicione a mi discreción.

No es fácil estar “limpio” porque no lo estas, la heroína tarda más de dos años en desaparecer del tejido graso, tarda meses en desaparecer de los pulmones y la recuperación de los receptores de las endorfinas están descalabrados, ausentes, tienen que crearse de nuevo y no es cosa fácil y de un corto periodo de tiempo. Luego, no es nada fácil permanecer sin tomar heroína, el cuerpo, los huesos principalmente, te duelen y protestan a cualquier movimiento que los sometas. Permaneces aquejado de cansancio crónico, ya puede ser la más pequeña de las tareas físicas mi cuerpo, mis músculos están cansados y luchan contra la fuerza de la gravedad como si les llevara la vida en ello. Y tampoco es solo cosa física, está la mente, diciéndote a cada segundo;
“Pero, chico, ¿eres gilipollas o que?, ¿no ves como estás como te encuentras de mal?, si no hay nada más que darte un paseo por la plaza que tienes enfrente de tu casa para encontrar al camello y que te de una dosis, solo una dosis, eso si. Pero ¿por qué te aguantas?, anda ve.”
Todo el rato, sin descanso, mi mente me habla, trata de convencerme de que es inútil resistir porque acabaré claudicando, me conoce. Yo a mi mente no la conozco, pero ella a mi si que me conoce y muy bien además.

No, no es nada fácil el permanecer como una persona normal y no ser un “puto jonky”, sobre todo en esos laaargos periodos en los que no haces nada.
No me importa, yo seguiré a lo mío, quiero ser normal, un ciudadano ejemplar, un paseante desapercibido, uno que no da problemas, un adaptado … Todo lo que no he sido durante gran parte de mi vida, ahora quiero serlo. A mi me gusta cambiar, no ser siempre el mismo, supongo que como a todo el mundo, lo que pasa es que es muy difícil cambiar. Pero yo estoy dispuesto, lo he jurado en mi fuero interno, no puedo traicionarme, no, no puedo, ni quiero. Por mi, por los que me rodean, por los que no conozco, por todos. Es bueno cambiar de vez en cuando, no se puede llegar a ser un fósil, que no cambia nunca, se debe ser como el agua que cambia de acuerdo a su recipiente. Cambiar todo el rato, ir hacía la madre de todas las cosas: La Mar.

martes, 29 de agosto de 2006

Algo soñado

Observo a las personas, veo la gente pasar, la oigo hablar, siempre me llama la atención el hecho de que casi nunca escuchamos al que nos habla, parece como si mientras nos hablan estuviéramos pensando que contestar o lo que vamos a decir, veo que escuchamos a nuestra cabeza y no al que tenemos enfrente.
Siempre estamos ideando cosas, parece que el no hacer nada es aburrido, siempre queremos escapar de nuestra propia situación de nuestro propio lugar en el mundo. Hablo en plural porque no solo lo veo en mi, también lo veo en los demás. Siempre estamos quejándonos de que las parejas no funcionan, de que estamos solos, de que los hijos no nos comprenden, de que los padres ni siquiera parecen familia nuestra… Me refiero a que vemos el mundo, evidentemente, con nuestros propios ojos, digo que cada uno de nosotros es un individuo, alguien que parece que está fortificado alrededor suyo como esas ciudades de la edad media con sus murallas. No permitimos que nos asalten ni siquiera que entren en nuestro mundo por las puertas que tenemos, que por otro lado siempre parece que están cerradas. Incluso parece que es lógico y obvio que hagamos esto. Defendemos nuestra individualidad, nuestra propiedad, nuestro ego, lo que somos, lo que creemos que somos, porque todo son pensamientos elaborados y repetidos mil veces por nuestra propia mente.


Hay veces que imaginamos que podemos entender a esa persona que nos habla o que está a nuestro lado, a esa persona que no conocemos y que leemos esas cosas que escribe. Imaginamos que entendemos lo que quiere decir y que comprendemos su dolor de alma expresado por letras, actos o palabras. Hay veces que pensamos que podríamos ayudar a quien fuese, que nos comeríamos el mundo, que tenemos la solución para ese problema del prójimo. Llegamos a convencernos de que mediante nuestros actos, palabras o pensamientos estamos ayudando a una persona que realmente no sabemos nada de ella, aunque sea nuestro novio o novia, amigo o amiga, padre o madre, hermano o primo. No sabemos que está pasando por su cabeza y aunque escuchemos sus palabras, esas no se corresponden con el sentimiento del que las dice, porque palabra y sentimiento son dos cosas diferentes.
¿Cómo podemos llegar a pensar que podemos entender o ayudar a alguien si ni siquiera podemos con nosotros mismos?

Y así, como dice Mariana en un comentario que me ha puesto en uno de mis post; “¿Auxilio?, ¿cómo se puede pedir auxilio a alguien? cuando solo eres tu mismo el que puede auxiliarse”
Así es, solo uno mismo es capaz de cambiar el mundo, desde uno mismo se es capaz de ver el mundo y a los demás de la forma correcta. Es algo que está en mi y desde dentro de mi es posible verlo.

Pero, ¿es que no me doy cuenta de que no puedo hacer nada por alguien salvo el que yo mismo cambie y así poder ayudar de manera efectiva a ese que quiero ayudar solo con mi pensamiento y compasión mal entendida?.
¡Ya vale! Voy a pensar un poco en lo que escribo.

domingo, 6 de agosto de 2006

Voy a pillar

El poblao gitano esta lejos hay que salir de la ciudad meterse en la autopista de circunvalación, salirse, atravesar un extenso parque salvaje de pinos, encinas y jara, a veces se cruza un ciervo pero por lo general están lejos, bajar vaguadas, subir colinas, dar curvas cerradas y ya, al final, después de haberte dado tiempo a pensar mucho, llegas al infierno. Sales de la carretera secundaria y entras en una mal asfaltada y llena de socavones que forman verdaderos lagos cuando llueve, se acaba esa corta mal llamada carretera y llegas a los barracones, unos destruidos tirados por las grúas, echo escombros en lo que antes hubo una casa, son casas que han tirado porque sus inquilinos ya tienen un buen piso en otro barrio periférico, un piso de tres habitaciones con todo, incluso con el metro a la puerta.
Son gitanos, hay que integrarles en la sociedad, ellos la rompen con su heroína , los políticos miran a otro lado y dicen que hay que integrarles. Nunca un gitano se integrara en la sociedad que parasita. Así ha sido siempre, desde que emigraron de, se supone, el norte de la India, cerca de Pakistán, por ahí, por aquellos extremos. Son gente nómada, nunca podrán vivir como nosotros, van haciendo camino, no paran nunca, forman sus guetos, forman sus tribus, nunca forman parte de algo. Todo el mundo sabe eso y es extraño nadie hace nada, todos lo olvidamos en cuanto nos hacen recordarlo. Somos seres contradictorios, seres raros y caprichosos.

Ya digo, hay tiempo para pensar según vas llegando al poblao, piensas en el porque de tu excursión, en cuando tendrás la suficiente voluntad para no hacer más ese camino. Ves un árbol y otro, pasan rápido y suenan cuando los dejas atrás …¡¡zum,.zum,.zum,.zum!!
A veces o casi siempre me embarga la melancolía y pienso en como era antes, en mi libertad y mi alegría. Pienso en mi inocencia a estas alturas ya mancillada, pienso en muchas cosas, da tiempo.
Cuando llego y salto del coche y camino por esas calles que ni son calles ni son nada, llenas de suciedad, escombros y piscinas redondas de plástico donde se bañan los churumbeles, ese calor asfixiante de agosto castellano y mi sudor me hace cosquillas en las sienes, voy pensando también, aquí pienso en la suerte que tengo de haber nacido donde lo he hecho ¿qué era lo que nos hace nacer en un sitio o en otro?, pienso en llegar cuanto antes y alejarme de este estercolero. Cuando subo los tres escalones de la casa de la gitanilla no me da para pensar, ya que mi vista me lo impide, veo a los niños de tres y dos años rebozándose literalmente entre la suciedad de la casa. No hay duchas en el poblao. Todo lo miro y lo que veo hace que enmudezca mi cerebro.

Cuando salgo de alli tengu otro talante, en mi mano esta el anestésico y eso hace que me embargue otro talante. Subo al coche y me alejo a todo lo que da el pisar a fondo el acelerador, saltando las piedras a los lados del coche, rugiendo el motor casi explotando.
Allá voy, la mente en blanco, ahora si, ahora no me vienen pensamientos. Paro en un barrio de edificios en construcción, un barrio de esos que hacen millonarios a los constructores y a los alcaldes, un barrio fantasma de edificios hechos en tiempo record, entre un bosque de grúas altas como nubes. Ahí paro, de testigos ventanas vacías, azoteas desiertas, portales sin portero, todo como en el viejo oeste de las películas, solo falta la bola de arbusto rodando con un silbante viento…y ¿música de Enrio Morricone?.
Lo preparo todo, la plata, el canuto, el mechero…todo, mis manos torpes hacen que me ponga más nervioso aún. Ya todo listo, respiro hondo y fumo. Y ahora si que pienso, ahora es cuando empiezo a pensar de verdad, como ese minero que orada las entrañas de la tierra dejando un profundo hueco, así hacen mis pensamientos en mi ser, con rapidez pasmosa se crean galerías y más galerías en mi ser de pensamientos, pensamientos huecos sin sentido, que no valen nada. eso es la heroína y su salida a buscarla, pensamientos sin sentido improductivos. Muerte en vida, paradoja de mi existencia. ¡Auxilio!

 Subscribe

Email:
Creative Commons License
Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
Suscribir con Bloglines

Powered by FeedBurner

HispaLab HispaLab
script>